Entre las discusiones que actualmente se roban toda la atención y desenvolvimiento de los medios curiosamente ninguna, a mi humilde parecer, esta encaminada hacia la solución que todos estamos buscando para nuestro país. Guerra contra el terrorismo, conflictos con países hermanos, droga, narcotráfico, guerrillas de oposición, delincuencia común son algunos de los flagelos que tanto nos afectan, sin embargo, no logramos posicionar la importancia de las causas y consecuencias históricas de nuestros errores como patria. Es aquí, donde se debe establecer nuestra lista de prioridades hacia una Colombia fuerte, libre en el pensamiento y unida en nuestras ideas. Pero ¿como podemos lograr un interés común en todos los Colombianos?. Se debe volver a los acontecimientos históricos que han logrado establecer las grandes naciones, revolución francesa, derrocamientos de reyes en distintas monarquías, la voz del pueblo en revoluciones como la Cubana, vietnamita, mexicana en su momento e incluso la panameña. Esta lista de prioridades debe empezar con el respeto propio, luego mutuo y finalizar con el reconocimiento del prójimo como un hermano de igual valor y significado para nuestros fines.
Es aquí donde cabe la importancia de resaltar de algunos próceres que han luchado por la igualdad social y hago referencia al “Hombre Nuevo Colombiano”, fomentado y basado en la educación orientada a crear mas educación, pues, la educación mas que un lujo, es un derecho y una necesidad al cual no se le ha dado la importancia necesaria.
Lastimosamente, no hay una cultura colombiana por excelencia mas que la bandeja paisa, cirugías plásticas, estratificación social muy marcada, entre otros. Es por esto, crear la conciencia de ser Colombianos en pro de Colombianos.
Desgraciadamente para unos y afortunadamente para otros, en este camino se esta o no se esta. No hay espacio, ni tiempo para “Agüitas tibias” pues es el futuro de nuestra nación y nuestros descendientes el que esta en juego. En primer lugar, debemos ser severos con nosotros mismos e implacables ante las injusticias cueste lo que cueste.
No es posible, discutir, de la realidad Colombiana y su conflicto armado, mientras los estudiantes de Entidades privadas, se encuentran en tiempo de clase, al frente de las mismas, cambiándolas por barras de cerveza, apuestas o simplemente de “levante”. Inaudito, que nuestros médicos, las personas que van a salvar nuestras vidas y la de nuestros hijos, puedan perder materias como en un colegio, y graduándose al final con el mismo merito que un estudiante esforzado.
En nuestra educación debemos exigir, pero sobretodo, debemos continuarla, trabajo comunitario voluntario, enseñanza a personas de escasos recursos, pues el analfabetismo y la falta de educación es la verdadera razón por la cual tantos Colombianos salen a matar y robar.
Debemos aprovechar el privilegio de haber nacido en cuna de oro y llevarlo a toda la comunidad, así seremos un país nacido en cuna de oro, libre y culto.
“No hay camino hacia la libertad, La libertad es el camino.”
Joan Manuel Serrat.
Creemos la conciencia necesaria para convertir este país en el que tanto soñamos. Poder dormir con las puertas abiertas, no mirar el plato ajeno, reconocer el verdadero valor de la industria Colombiana, elegir nuestros representantes libres de prejuicios y desinteresados en el poder como valor individual si no común.
Hagamos de Colombia, nuestro bien común.
Larry Coll
“Colombiano”.